martes 31 de julio de 2007

Justicia para Ferrari

Hace muchos años que me considero seguidor aficionado de la Fórmula 1. De hecho, las primeras carreras que tengo grabadas a fuego en mi retina son los duelos entre ‘Magic’ Senna y ‘El Profesor’ Prost. Dos gallos en un gallinero. Por aquel entonces ambos militaban en la escudería McLaren, y no eran precisamente lo que se puede llamar amigos. Algo que parece se repite esta temporada. Con el agravante de que en este caso el asunto se ve magnificado por el supuesto acoso que recibe el piloto español Fernando Alonso (que por cierto, no es ‘Magic’, ya que ‘Magic’ era, es y será Ayrton Senna).

La prensa deportiva española, especializada (?) en estas lides, con su máximo representante en un ignorante Antonio Lobato (he dicho bien, ignorante por desconocedor) sale en defensa de algo indefendible. Ya existen por el mundo demasiados detractores de este tipo de competiciones como para que se monte un circo de semejante calibre. El espionaje industrial del que ha sido victima la Scuderia Ferrari no ha sido satisfecha en la sentencia del consejo de la Federación Internacional de Automovilismo.

Un caso que en nada beneficia el buen nombre del organismo ni del deporte que ‘pretende’ regular, donde los intereses financieros de cada una de las marcas impera sobre el buen talante de los ‘pilotos caballeros’ de antaño, hace ya más de cincuenta años. Mi afición puede más que el honor patrio y soy ‘ferrarista’ confeso. No lo escondo. Más en una región la mía, Asturias, donde los ‘scudetos’ con el ‘cavallino rampante’ son algo cercano a la herejía. Hace unos días recibí de un compañero ‘tifosi’, una invitación para participar en la iniciativa de Gorka Arce de recoger firmas en protesta por la sentencia de la FIA. La limpieza de este deporte queda en entredicho. Animo a todos los que quieran se sumen a esta iniciativa, al menos para que quede constancia de todos aquellos que queremos que las batallas se desarrollen en los circuitos y no fuera de ellos.


lunes 30 de julio de 2007

Incorporaciones en la web

Anda que no hace tiempo ya de algunas cosas que debería haber contado en su día. Pero ,es cierto y nunca me cansaré de decirlo, estas últimas semanas no paro. Solo comentaros unas pequeñas adiciones (que no adicciones, no vamos a entrar en esos temas) he ido realizando al blog.

La primera de ellas, la incorporación de un enlace directo para que os suscribais a través de vuestro habitual lector de feeds en la sección SINDICACIÖN, con un contador de los que hacen lo propio. No es muy elevado, espero que algún día crezca.

Tras esto, un poco más abajo en la misma columna de la izquierda, un nuevo apartado denominado RECOMENDACIONES, donde se hallan los enlaces a algunas de los artículos cuya temática se centra en algo que puede alterar los sentidos, siempre para bien claro está.

Después tenemos la sección HABITANTES, en la que se muestra un "timeline" de todos mis agregados a ese nuevo fenómeno de masas que es Twitter. De un vistazo puedo ver los últimos comentarios realizados por aquellas personas que, de un modo u otro, ocupan una posición importante entre mis amigos en la red.

Y como no podía faltar, el Twitter del blog. Gracias a un plugin de la propia red de redes, puedo hacer que todos aquellos que esten suscritos al Twitter de La Casa de Acuario reciban con la mayor prontitud posible el anuncio de un nuevo artículo, enlace incluido. Así que ya sabeis, si quereis estar a la última, suscribios al Twitter cuyo enlace aparece en la parte inferior del cajetín.

Llegamos al final. No podía faltar. Una sección de OFRENDAS, para ayudar a mantener en pie este santuario. No teneis que disponer de una tarjeta de crédito o una cuenta Paypal para realizar una pequeña donación, aunque esta sea simplemente simbólica. "Es triste de pedir, pero más triste es de robar".


miércoles 25 de julio de 2007

Sin novedad

Hace ya poco más de una semana que no escribo nada en el blog. Otros asuntos que requieren de mi máxima atención me han hecho dar de lado un poco esta Casa. Asuntos laborales y personales sin mayor trascendencia, pero que era el momento ideal para dejarlos liquidados de una vez por todas. Así que hoy, con una intención ya clara de lo que iba a realizar a lo largo de la mañana, he cambiado los planes de forma radical para darme el primer chapuzón del año en el Cantábrico. He podido disfrutar de unas horas de la conversación con mi esposa con el parsimonioso ronroneo del mar de fondo. Algo que provoca en mí una sensación de relax como no hay otra. La época estival es lo que tiene, invita al descanso quieras o no.


martes 17 de julio de 2007

Renovarse o morir II

Los generales miran altivos desde sus monturas en las elevadas colinas mientras sus soldados avanzan en el frente hacia una muerte casi segura. En mitad de la avanzadilla el soldado Camus giro su cabeza. Vio a los generales en la colina.
- ¿Y ellos qué? - musitó para si.
Inmediatamente el sargento Salocin que mandaba el pelotón le increpo golpeándole con la fusta.
- ¿Qué miras soldado?
- ¿Y ellos, por qué no combaten, señor?
- ¿No ves sus galones? – le recriminó el sargento.
- Creí que estábamos en guerra, señor – replicó Camus.
- ¿Y qué crees que es esto, el patio de un colegio? - inquirió mientras señalaba al pelotón enemigo cientos de metros mas adelante, frente a ellos.
- Entonces, ¿por qué no bajan a combatir, como los demás, señor?
El sargento se acercó enfurecido.
- No seré yo el que reciba un balazo porque seas un cobarde.
- Yo estoy en el frente señor, no en las colinas. Yo no soy un cobarde, señor – respondió Camus.
Todos miraron a la cima. Los tres generales se miraban entre ellos con ligeras sonrisas dibujadas en sus rostros. El mayor Samot dirigió presuroso su caballo hacia donde los soldados discutían.
- ¿Qué esta pasando aquí?
- ¿Tenemos un cobarde en el pelotón, señor? – respondió Salocin.
- Con todos mis respetos mayor, no soy ningún cobarde – replicó Camus.
- ¡Silencio los dos y avanzad!
- Solo le estaba preguntando al sargento porqué ellos no combaten, señor – insistió.
- ¡Silencio soldado! - gritó el sargento
- ¡Callaos los dos! - ordenó el mayor - ¿Como te llamas hijo?
- Camus, señor.
- ¿Soldado Camus?
- Sí, señor
- Mientras seas un soldado harás lo que se te ordene. Quizás, algún día estés tú ahí arriba, y tendrás a tus ordenes a soldados como tu a los que dirigir.
- ¿A una muerte segura, señor?
- ¿Como dice soldado? – increpó el mayor.
- ¿El tener un puesto superior me exime de cometer errores y de sacrificar vidas, señor?
- ¿Es eso lo que crees soldado?
- Lo que creo, señor, es que los que están ahí arriba no saben lo que se cuece en el campo de batalla, señor.
El mayor miro otra vez a la colina y se volvió para mirar al soldado.
- No seré yo el que reciba un balazo por ti, soldado ¡A formar. Continúen avanzando!
El mayor siguió cabalgando. También el sargento. Camus tiro su fusil y chocó con el resto del pelotón que avanzaba mientras el retrocedía. Los tres generales casi se levantaron sobre sus monturas para ver el revuelo que se estaba formando en torno a aquel soldado. Se fijaron en él. Los primeros disparos sonaban lejanos al mismo tiempo que caían los soldados de delante, muertos o malheridos. En la cabeza del soldado solo había un único pensamiento. Una única palabra. Deserción.


domingo 15 de julio de 2007

Ahora me toca a mí... 8 cosas sobre mi persona

Mi gran amigo José Mendiola lanza un pequeño reto a algunos de sus allegados. Nos invita a contar unas cuantas cosas sobre nosotros mismos, tras recibir uno de estos emails en cadena. A lo que normalmente se le suele conocer en estos lares como "marketing viral", está siendo utilizado como herramienta para desarrollar nuevas aplicaciones que pretenden que "socialicemos" con nuestros vecinos de ancho de banda. Siempre quedan cabos sueltos, y si ya es dificil tratar de conocer a fondo alguien en persona, imaginaos en la red de redes. Aceptado el reto.

- Nací en el seno de una familia a la que me presenté, sin comerlo ni beberlo, como último de cuatro hermanos, un chico y dos chicas, allá por el año 1975. Y tan de sopetón, ya que con mis hermanos existe una diferencia de edad que ronda desde los trece a los veinte años. Asi que, como se suele decir, fui un accidente.

- Mis aficiones han sido muchas a lo largo de todo este tiempo. Siempre me han apasionado los aparatos eléctricos. De niño no tenía ni la menor idea de como funcionaban, asi que lo que hacía era destriparlos. Era felíz con un destornillador en la mano. También tenía mucha imaginación. La utilizaba para crear autenticas maravillas de la ingeniería aeronautica con las miles de piezas de Tente. Menos mal que se quedaron en simples bocetos...

- Con el tiempo, y seguramente será algo que habré heredado de mi madre, me aficioné al cine y a la lectura. Si, suena algo tópico, pero de jovencito hacía mis pinitos escribiendo. He ganado un concurso de guiones para cortometraje con la promesa de llevarse a cabo. Nunca ocurrió. En una ajada carpeta quedan los cientos de folios manuscritos y llenos de tachones que conformaban una serie de historias para un largometraje. Solo me queda el final de la historia. Hace años tuve un sueño donde vi el final perfecto para mi historia. Cuando me desperté lo había olvidado. Sigo esperando. Mi afición al cine me sirvió para realizar en una emisora de radio local un programa sobre ese tema. Fueron unos de los mejores años de mi vida. Lo que me queda de eso son lo recuerdos y dos grandes amigos: Rodrigo y Xuancar.

- Era el "empollón" de la clase. Nada que ver con los tarugos que aparecen en las típicas películas americanas. Cuando llegué al instituto descubrí que no todo estaba en los libros y me eché a perder. Solo repetí curso una vez: COU y con solo una asignatura. Los profesores del claustro casi montan un consejo de guerra al ver aquello. A pesar de todo fue el mejor año del "insti". Muchos amigos y mucha diversión. Y el tabaco. Si de algo no estoy orgulloso es de haber "quemado" poco más de diez años de mi vida. El próximo mes de Agosto hará tres años que no fumo... y ni ganas que tengo. Es un vicio de lo más estúpido. Hablando de todo un poco acerca de los estudios. Una profesora, la cual fue mi tutora desde sexto a octavo de EGB, escribió unas anotaciones en las últimas páginas de mi libro de escolaridad. En ellas realizaba la recomendación de que llegado el momento de integrarme en el mundo laboral, tratase de encontrar un puesto de trabajo que no tuviera que ver con el trato directo con las personas. La "señora", y perdón por el insulto, tenía ojo clínico. Hoy trabajo como comercial y realizo tareas de relaciones públicas para una gran empresa de distribución y grandes almacenes. Si me llega a poner que soy un charlatan estaría rodando anuncios de teletienda, de esos que pasan a altas horas de la madrugada.

- En la red me inicié de la mano de palManiac, tras un cruce de emails con José. Colaboro como redactor. Eso me llevó a conocer a más gente con los que mantengo una relación de amistad. De todos los que formamos parte del staff de palManiac he conocido a dos en persona. A partir de ahí, llamadas por teléfono, correos y videollamadas por Skype son tónica casi constante. Es una buena muestra de que no existen fronteras en la red.

- Pasé por la universidad fugazmente. Las bajas calificaciones académicas me imposibilitaban el acceso a alguna carrera de relativa importancia. Estaba bastante desmotivado. Quería hacer Biología y me tuve que conformar con Geología; de lo vivo a lo inerte. La falta de interes me puso en fuga al segundo año.

- Al igual que el amigo José, soy un poco aprensivo. Quizás no tan hipocondriaco como él, pero sí es muy característico en mí verme con gesto serio. Soy bastante dado a ver el lado negativo de las cosas, nunca veo la botella medio llena. Eso me ha hecho ganarme, en plan de cachondeo, la fama de "llorón". Pero una cosa sí es cierta: el que no llora no mama.

- Vivo en la ciudad que me vio nacer. Salvo causas mayores no creo que me mude, pues aquí tengo a mi familia... la cual crece, pues como sabeis en Noviembre tendré una hija. Mi mujer... eso es una historia muy larga de contar. Después de muchos años de amistad, otra amiga con la que estaba hablando me dijo "hablas mucho de esa chica" y me abrió lo ojos. Y un viaje a París hizo el resto. Seis años más tarde volvimos para recordar viejos tiempos. Es una ciudad maravillosa.

Seguiría contando más cosas sobre mí, pero no habría espacio en este blog... ahora me toca pasar el testigo a:


Aún más móvil

Como se puede apreciar en la fotografía, no es una manera muy ortodoxa de tener un portátil para trabajar. De forma puntual lo he dejado encima de un taburete para poder acceder a él mientras configuraba la red entre el ordenador de sobremesa y este. Una "pequeñísima" inversión que me ayudará a tener más al día mis asuntos en la red. Tan pequeño como él, un notebook de 13,1 pulgadas. El equipo no es nuevo, es del año 2005. Pero para las tareas de gestión que le voy a encomendar me basta y me sobra. Es mi nuevo "cacharro", un Packard Bell EasyNote A7738 que pesa solo 1,5 kg. Toda una joya, nueva, por tan solo 250,00 €.


viernes 13 de julio de 2007

Venido de otros mundos

Cualquiera lo puede hacer. Harto de esta locura y henchido de rabia tomó seis girasoles gigantes asidos a una cesta y se embarcó en un viaje sin destino fijo. Dejándose llevar por las corrientes, atisba con su catalejo los dominios de La Casa de Acuario.


Santuarios

Hay lugares en los que el tiempo se detiene. El único síntoma de que este sigue pasando es el movimiento de las olas. Un suave ronroneo que provoca un profundo relax. En un promontorio situado mar adentro a unos kilómetros de la ciudad. Desde allí se divisa el horizonte y tierra firme, como si de una chalupa a medio camino se tratase. Un lugar al que acudo de vez en cuando. Ante la inmensidad de lo que me rodea, cualquier problema es una minucia al que restarle interés. Es entonces cuando las personas que nos rodean cobran la importancia que se merecen, más de la que se le da en este mundo de locos. Sitios como estos hay pocos. Nos ayudan a descubrir que dentro de uno mismo, también existe un lugar para el sosiego.


martes 10 de julio de 2007

Mensurar adimensionalidades

Ayer noche caminaba por el parque que hay al lado de mi casa. Estaba paseando con mi perrita. No era noche cerrada. Los últimos vestigios de luz abandonaban el despejado cielo. Me quedé largo rato mirando, tratando de reconocer alguna constelación. Para ser totalmente sincero, solo identifico una... Probablemente alguna de las "osas", pero tampoco sé decir si es la "menor" o la "mayor". Para ser un hombre de ciencias la astronomía sigue siendo una asignatura pendiente, a pesar de ser un tema apasionante. Bueno, al grano.

Me quedé mirando a un punto de brillante intensidad que logré identificar como nuestro planeta vecino Venus. Como si de una animación de realidad virtual se tratase, me imagine un rayo que iba viajando desde mis ojos y atravesaba el espacio hasta impactar en la superficie del citado planeta. Y aunque estoy acostumbrado a ver imágenes de vuelos espaciales en documentales fue la primera vez que di cuenta de algo tan absurdo... El cielo no es una especie de frontera que nos separe del vacío. Es como una célula sin membrana. El planeta está desnudo en contacto con el vacío salvo por una concentración de gases.

Es esa forma de ver las cosas con la dimensionalidad que le corresponde la que deberíamos aplicar en nuestra vida diaria. Quizás de esa forma podamos, los que no sabemos, medir las reacciones de nuestro ser más visceral que a veces nos lo pinta todo tan negro.

Entre tanta visceralidad y desollamiento envío un saludo a Ángel Rodríguez Lozano y sus seguidores, muchos, de programas radiofónicos que ya comentamos en su día. La casa de la radio estatal, la que pagamos todos, le ha dado la cuenta. No podremos disfrutar más de sus amenos programas. Pero le podremos seguir el rastro a través de esta web que aún se encuentra en construcción, pero que seguramente nos de más de una sorpresa.


sábado 7 de julio de 2007

Renovarse o morir

He recibido un correo electrónico que me llevó a un blog sobre marketing que incluía un artículo con el que no puedo estar más que de acuerdo. Los que me conocen saben bien a lo que me refiero. Se trata del blog Pop MK de dedicado al mundo del marketing, y allá por el mes de Enero de 2005 mostraba la siguiente reflexión:

"El Corte Inglés está en decadencia. Paso por la calle donde está el Corte Inglés de mi ciudad y veo un escaparate cuyos maniquíes parecen muertos... un escaparate si vida, un escaparate a menudo sencillamente cutre...

Y justo enfrente, veo a un Zara con un escaparate espectacular, elegante, vivo, especial!

El Corte Inglés tiene toda una manzana (que para eso es un edificio) pero su escaparate es mínimo; ocupa bastante fachada, pero no tiene profundidad, y no deja ver lo que hay dentro del edificio. El Zara, sin embargo, tiene de escaparate todo lo que puede, y especialmente junto a las puertas, intentan que deje ver lo que está sucediendo dentro de la tienda. Por cierto que se trata de algo mucho más complejo que ser escaparatista .

Veo a los dos, frente a frente, a estas alturas dos colosos, y veo a uno de ellos con la "marca" de una muerte anunciada. Probablemente para el éxito de los Zara (o de muchos de ellos) sea muy importante que El Corte Inglés exista. Si desapareciese no sería bueno para inguna calle comercial, y sería aún peor para los Zara (y todo el grupo Inditex). Bueno, no se me asusten, no creo que El Corte Inglés cierre o vaya a cerrar. Pero sí está en decadencia incipiente, clara, y eso no es bueno. Una empresa entra en decadencia porque sus directivos (los más altos) no controlan, y se encuentra con que no puede o no reconoce la necesidad de cambiarlos. En decadencia hay un punto en el que la empresa se queda sin los suficientes recursos y sin el suficiente valor como para tomar medidas de fondo, con calado, y que con frecuencia rompen lo que existía desde siempre. En decadencia, los mandos intermedios empiezan a rotar en un ritmo cada vez mayor, lo que orienta a toda la empresa al corto plazo (lo que de nuevo dificulta tomar las decisiones importantes que suelen estar orientadas al medio plazo, y que no tienen beneficios evidentes en corto plazo), eso dinamita las posibilidades de cambio, de reacción. Y eso es malo.

El Corte Inglés es muy grande (incluye al monstruo
Induyco entre otros) pero con su falta de innovación está cavando su propia tumba. España ha cambiado, es un país diferente, donde apenas hace unos pocos años arrasaba el Un, Dos, Tres, hoy no dura ni cuatro semanas. Y no es por excusas como "la competencia" ni rollos así. Hoy día somos un país muy distinto, en un proceso de cambio que no hace más que crecer, y que probablemente comenzara en el 92. Todo lo anterior ha quedado antiguo. Y Zara ha sido una de las empresas que ha impulsado este cambio.

El Corte Inglés tiene fama de ser machista, de no contar con jefas de planta, ni con mujeres en los puestos de dirección. Es una empresa con una cultura que creo que la hace ser poco sensible a la Nueva Sensibilidad de este país. En definitiva, a El Corte Inglés le falta la innovación rollo Londres, rollo Helsinki, rollo Estocolmo... y le sobra el rollo clásico castellano-machito. Más Barcelona, más innovación. Más sensibilidad femenina, o masculina, o lo que sea: más sensibilidad y gusto.

Y no es un tema tonto. La tendencia es hacia gustos cada vez más sofisticados, tanto en hombre como en mujer. Y El Corte Inglés tiene una estructura directiva que frena esa dirección. Tienden a querer conservar más a los consumidores clásicos, que demandan producto y lugares elegantes pero clásicos, por temor a perderlos si son más atrevidos.

En lo que parece que no han caído es en que los hijos de los consumidores clásicos ya no pisan El Corte Inglés.

Y los hijos crecen, y si el hábito de consumo es de no comprar en El Corte Inglés, ¿por qué iban a empezar a hacerlo cuando sean adultos?.

Ok, sí comprarán, pero en proporción muy inferior a la actual de los adultos.

Vamos, que como Ballantines o el ABC, a El Corte Inglés se le están están empezando a morir los clientes. Y si no rectifica a tiempo, llegará un momento en que no sea fácil (o sea imposible) recuperar el atractivo de su marca, de sus establecimientos. Y ya sólo podrá aspirar a ser la elección de los menos innovadores, los menos arriesgados, los más clásicos... y ese segmento de compradores, que coincide con los directivos de la firma, decrece.

El Corte Inglés necesita contratar a mujeres (especialmente a mujeres) y a hombres con sensibilidad y buen gusto, y prepararse para recuperar lo que antes tenía y ahora ya no tiene: el liderazgo en las tendencias. Esa es la clave. Ha perdido el punto de innovación que tenía en los 80 y principios de los 90. Las razones son los nuevos Flasgship Stores, franquicias y establecimientos propios de muchas de las marcas que antes tenía casi en exclusiva en sus puntos de venta. Las razones son también (especialmente) los Zara, que ha anulado cualquier innovación de El Corte Inglés seis meses antes de que la pongan en marcha... faltan directivos intermedios y altos directivos, gente con decisión, de sexo y sensibilidad diferentes, porque sólo de esta forma podrán traer lo que ya no tiene la firma: interés.

Aún no es alarmante. Puedo parecer exagerado. Aún es incipiente, apenas se aprecia...

Pero, lo alarmante es la falta de movimiento que se observa. El "aquí no puede pasarnos nada malo". Esa ilusoria sensación de seguridad..."

Hace poco más de dos años de la publicación de este artículo. Las cosas se ven de forma diferente cuando se está al otro lado. Sí, el gigante de los grandes almacenes está carente de ideas. Basta solo con ver que los puntos que lo diferenciaban de otros competidores ya son imitados. En todos los sitios te devuelven el dinero. Hasta en supermercados, lo nunca visto, existen dependientas en diferentes secciones que ofrecen atención personalizada.

Y en muchas ocasiones, cuando alguien presenta un proyecto innovador que puede llamar la atención de los clientes, se lo tiran abajo porque no va en consonancia con la filosofía de la empresa. De hecho, alguien comentaba en referencia a este artículo, que El Corte Inglés solo se conformaba con el cliente clásico, porque con eso ya tenía suficiente. Es posible. Una de las razones más importantes que argumentan los clientes de cualquier segmento de edad para comprar en El Corte Inglés es el servicio. Pero, ¿realmente se ha parado alguien a pensar quién se encargaba de todas las gestiones que conlleva ese "buen servicio"? Pues, como diría mi jefe, los "agentes de campo". Sí, los vendedores. Y cuando algo falla, por mínimo que este sea, al cliente le queda siempre el recurso de la pataleta. Entonces es cuando aparece alguno de los encargados... encargados en hacer "bajadas de pantalones monumentales". A eso es a lo que se ha acostumbrado al cliente clásico.

Pero, ¿alguien se ha parado a pensar por qué el cliente clásico no monta esos escándalos en otras tiendas? Esto, amigos míos, es la pescadilla que se muerde la cola.

Los generales miran altivos desde sus monturas en las elevadas colinas mientras sus soldados avanzan en el frente hacia una muerte casi segura.


jueves 5 de julio de 2007

Paradojas

El mes pasado anunciaba la realización de un pequeño concurso para dar nombre al dragón que hace las veces de guardián de La Casa. Como premio un programa para optimizar el funcionamiento de los ordenadores que corren el sistema operativo Windows XP. Ninguna maravilla, pero menos da una piedra. El resultado del concurso iba a ser revelado el pasado día 24 de Junio. Al ver lo desastroso de la convocatoria, solo he recibido cuatro correos, dejé pasar el tiempo por si alguien se animaba. No fue así. Las opciones suministradas (una de coña, otro que no se enteró de lo que iba el concurso, etc…) no han sido nada esclarecedoras. así que he decidido declararlo desierto. No existe ganador ¡Y es que para colmo, todos los participantes eran “maqueros”!


miércoles 4 de julio de 2007

Simplicidad, primeros principios

El otro día estaba oyendo la radio. A menudo la pongo, simplemente para que me haga compañía. La mayor parte de las veces no me percato siquiera de lo que están hablando. El sonido que emite se mezcla con el ruido de fondo creando un dulce ronroneo que en muchas ocasiones, si te despistas, puede conducirte al mas dulce de de los sueños.
Pero este no es el caso. Por un momento me despisté de mi quehacer diario. Me llamó la atención un caballero que hablaba, cuya voz, resonante y bien modulada, comentaba un termino totalmente desconocido para mí. Se trataba de una palabra en lengua portuguesa. Desconozco totalmente la forma en la que se escribe, así que transcribo fonéticamente: "jeitosa" o “lleitosa” (algo similar a lo que hacen algunos con mucha asiduidad con el “jauduyudu?”). Un término que no tiene traducción directa al castellano y que viene a referirse a la persona que hace las cosas bien, por el gusto de hacerlo bien. De repente vinieron a mi cabeza multitud de recuerdos. Mas bien de "peleas" con otras personas cuya misión parece la de crear dificultades a la hora de llevar a cabo cualquier tarea, sea en su trabajo o en su vida diaria.

A mí, que profesionalmente, me toca bregar con público de todo tipo de forma constante, me ha tocado estar en los dos frentes. Con lo fácil que es hacer las cosas bien, por que nos empeñamos en complicar/nos la vida de la forma mas absurda? La explicación es fácil. Remitámonos a una de los títulos mas famosos del ilustrado escritor Mariano José de Larra: "Vuelva usted mañana". Y aun existe una respuesta más sencilla para todo esto. Si por nuestra propia naturaleza, hiciésemos las cosas como mandan los cánones, si existiría una palabra para traducir “jeitosa” al castellano de forma literal.